Educar en la inclusión y la tolerancia desde edades tempranas es esencial por muchas y diversas razones. Abigail Kay, Head of Infants de TEMS, The English Montessori School, nos explica cómo consguirlo.
En primer lugar, los niños de hoy son los adultos del futuro, por lo que inculcar estos valores tan imprescindibles es importante para el funcionamiento armonioso de cualquier sociedad.
Cuando las personas aprenden a respetar y a aceptar a los demás, independientemente de sus posibles diferencias, como la raza, género, orientación sexual, religión u cualquier otra, se fomenta la convivencia pacífica y se crea un ambiente mucho más positivo.
Por desgracia, hoy en día continúa habiendo multitud de prejuicios sociales. De hecho, incluso para los adultos, siendo consientes de muchos de los problemas derivados de este problema, nos cuesta en muchas ocasiones actuar consecuentemente.
Por ello, educar en la inclusión y la tolerancia desde edades tempranas puede además ayudar a prevenir diversas formas de violencia y discriminación. En el caso de la infancia, también los casos de acoso escolar o bullying. Pues, cuando las personas aprenden a respetar y aceptar a los demás desde una edad temprana, son menos propensas a actitudes o comportamientos negativos hacia aquellos que perciben como diferentes a ellos.
Por otro lado, estos valores también son importantes para el desarrollo personal y social de los niños y jóvenes. Cuando se sienten aceptados y valorados por los demás, tienen más confianza en sí mismos y en su lugar en el mundo. Aparte, de este modo también aprenden a ser más compasivos y empáticos con los demás, lo que puede mejorar sus relaciones personales y su capacidad para trabajar en equipo y resolver problemas.
Estos valores de inclusión y tolerancia son fundamentales en la pedagogía Montessori, que se centra en el respeto por el niño y en la creación de un ambiente que fomente su independencia, autonomía y responsabilidad.
Inclusión y tolerancia desde una perspectiva Montessori
Al centrarse en el respeto a la independencia, el método Montessori inculca a los niños la importancia de aceptar a todas las personas de forma independiente a sus diferencias. Con ello, los niños son alentados a respetar al resto tal y como son.
En este sentido, este famoso método pedagógico promueve la inclusión y la diversidad. Por un lado, a través de fomentar el desarrollo de cada niño, pues se les proporciona la libertad de trabajar de forma individual, a su propio ritmo. Y, por otro lado, mediante la creación de un ambiente en el que se sienten valorados y respetados, independientemente de sus diferencias, habilidades o dificultades.
Así mismo, a través de esta enseñanza de la comprensión y el respeto por los individuos y las culturas se fomenta la tolerancia.
Desde los centros educativos, en el caso de la enseñanza Montessori, se motiva a los niños para que jueguen y trabajen juntos, de manera respetuosa y cooperativa. Además, a través de lecturas y actividades se le presenta a los niños oportunidades para que aprendan sobre diferentes culturas y estilos de vida.
De este modo, mediante la creación de un ambiente de respeto y comprensión por los individuos y las culturas, la inclusión y la tolerancia se convierten en valores fundamentales para esta pedagogía.
Consejos para educar a los niños en la inclusión y la tolerancia
Como padres y educadores, es importante que tomemos medidas concretas para que los niños crezcan en un ambiente propicio para el desarrollo de estos valores. Por ello, aquí van algunos consejos con enfoque Montessori para inculcar inclusión y tolerancia desde edades tempranas:
En definitiva, la inclusión y la tolerancia son valores fundamentales en la enseñanza desde edades tempranas. En este sentido, a través de la pedagogía Montessori pueden promoverse gracias a la enseñanza de la comprensión y el respeto a las diferencias entre individuos y culturas, además de a la creación de un ambiente adecuado. Con ello, fomentaremos el bienestar social y emocional de todas las personas y favoreceremos un desarrollo personal y social más sano entre niños y jóvenes.